Instrumentos de navegación sin GPS

Antes del GPS la gente tenía que ingeniárselas para moverse en el mar sin perderse. La tecnología actual ha hecho que la navegación sea mucho más segura y fácil de utilizar, por tanto también dio la oportunidad de que a mucha más gente este tipo de experiencia le fuera facilitada.

Pero para llegar a los avances de hoy, pasaron miles de años en los que el ser humano desarrolló variadas técnicas e instrumentos facilitaron el traslado por largas distancias en el mar sin perderse. La manera más antigua que se usó para orientarse cuando ya no ves hacia ningún lado tierra, son el sol, la luna y las estrellas.

Luego, a medida que el humano fue mejorando sus técnicas de navegación, se comenzaron a utilizar herramientas y la experiencia fue enseñando cosas con el tiempo.

Comenzaron a dibujarse mapas de las tierras, las islas, con distancias aproximadas. Estos dibujos son llamados cartas náuticas, y en un comienzo eran verdaderas piezas de arte. Para trazar rutas en el mapa se ocupaba lápiz, reglas paralelas, para trazar lineas paralelas en la carta, y también se utilizaba el compás. A medida que pasaban los siglos, los mapas se iban haciendo más exactos, y mientras que las rutas de comercio crecían, y los viajes de conquistas marítimas surcaban tierras desconocidas.

Cabe destacar que existían mapas tanto de las tierras como del cielo nocturno. Conocerlo era de especial importancia para determinar la latitud y la longitud exactas.

Instrumentos

Los primeros vestigios de uso de magnetismo se encuentra en la literatura China. Este descubrimiento sirvió para crear las primeras brújulas. Éste instrumento fue de mucha utilidad para ubicarse en días nublados, ya que sin poder ver las estrellas o el sol, se pierde la orientación que proveen los astros. El nombre «brújula» viene de bruja, pues en Europa se creía que funcionaba por brujería. Se creía también que el motivo de que apuntara siempre hacia el norte, era que allá había una isla con una piedra de hierro gigante que atraía la magnetita.

Otro instrumento interesante es el sextante. Era utilizado para medir la distancia de los astros (generalmente el sol) respecto al horizonte. Pero se puede ocupar para medir la separación angular entre dos objetos elegidos, sin necesariamente ser los mencionados anteriormente. Durante siglos fue utilizado este instrumento, fue muy importante para la navegación, antes de ser reemplazado por la localización satelital que llamamos GPS. A su vez, este instrumento había llegado a reemplazar otros anteriores que servían para lo mismo, como lo fueron el astrolabio, la ballestilla, y el cuadrante de Davis, entre otros.

Éste instrumento consta de dos espejos, uno fijo y otro movible, una mira telescópica, y filtros solares, para no deslumbrase cuando se calcula el sol respecto al horizonte. La diferencia de éste instrumento con los antiguos, es que los anteriores fijaban la relación del astro respecto al instrumento. Este instrumento, siempre utilizado con un Cronómetro, servía para determinar la longitud.

Si bien, el sistema de posicionamiento global GPS ha reemplazado todos estos aparatos, es de gran utilidad saber utilizar una brújula. O para el aficionado a la navegación, puede ser un desafío hermoso y emocionante el aprender a manejarse en el mar tan solo aprendiéndose las constelaciones que guiaban a los marinos en los siglos anteriores. Una profunda conexión con el mapa cósmico, además de que tanto el mar como el cielo estaban cargados de mitología e historias tanto angelicales, heroicas como monstruosas.

Dudo que sea fácil encontrar estos instrumentos, a excepción de la brújula, que aún es utilizada también en tierra, en lugares donde no es de fácil acceso la electricidad para tener GPS. También los mapas o cartas náuticas son encontrables, y no solo para ser usados en sentido práctico, también muchas veces tienen una belleza especial.